Sueño invitado: Gon Inchauspe


Me levanté sobresaltado por que el reloj marcaba las 11 y eso significaba que estaba llegando tardísimo al trabajo y eso con las nuevas responsabilidades que me había ganado recientemente significaba una gran falta. “No puede ser ni una semana y ya estoy fallando” me dije. Me levanté de la cama resignado y sin ánimo. Ni me apuré por que la falta ya estaba hecha. Y fue así como la pena empezó a crecer en mi pecho, no podía ser había fallado una vez mas. Y la pena creció tanto que me hizo abrir los ojos y ver el despertador que marcaban las 8 una hora antes de lo previsto. Y así fue como la culpa disipó como la niebla cuando sale el sol. “Ahhhhhhhhhhhhhh menos mal”.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si me habrá pasado eso...

maikismo dijo...

a mi me pasó lo mismo esta mañana gon!!!!!!!!!!
igual igual!!!
jejej un besote!!
maik.

Publicar un comentario